Cuantos planteamientos uno tras otro... ¿por qué la necesidad de hacerlo tantas veces?
Quizás para conocernos mejor, quizás para buscar aliento no se sabe de donde...
Alomejor es la búsqueda incansable de la felicidad o la sensación de que nada es tan auténtico como antes...
Siempre hay algo que está por llegar, algo que está ahi.. que rozamos pero que no sentimos,
que percibimos pero que no disfrutamos.
Todo fluye, todo evoluciona, está en constante movimiento... sin embargo nuestra realidad continúa paralizada, cambia... pero cambia de razonamiento, de ideas, de estímulos...
de la alegría a la tristeza, de la melancolía que nos hacía emocionarnos a la nostalgia de algo que ya no volverá.
-Estados de ánimo- sensaciones que desembocan en sentimientos, evocaciones de algo que sabemos que no va a acompañarnos más.. porque en ocasiones vivimos continuamente en el pasado, pero la vida es el presente, la nostalgia y la melancolía son sensaciones, pero lo mismo que el ansia y la impaciencia.
El presente es ahora, nuestro pasado lo hemos aprovechado pero todavia nos queda mucho futuro...
sábado, 21 de marzo de 2009
miércoles, 4 de marzo de 2009
¡Cuánta razón!
Este texto que os transcribo más abajo no es mío, es una de esas "Cartas del lector" que encontramos en los periódicos, el otro día lo leí y sin pensarlo me puse a copiarlo y ahora lo quiero compartir aquí porque estoy totalmente de acuerdo con lo que dice y como lo dice...
ELUANA
Se fue sin más equipaje que se cuerpo vegetativo. Se fue tras diecisiete años de silencio, como se muere el amor original y el beso adolescente.
Gritaba Berlusconi desde su vergonzosa conciencia de silicona, sucia, de mercadillo "todo a cien". Conciencia prostituida de tercera mano, que estrecha manos que firman sentencias de muerte, que declaran guerras preventivas, que hacen de la inmigración una delinuencia.
Berlusconi, obcecado en salvar lo muerto, olvidando complicidades sanguinarias, exiliándose de la propia corrupción, de la cárcel, de la justicia, para ejercer de hombre bueno, inmaculado, junto a Benedicto XVI de blanco y zapatos de lujo. Benedicto XVI dice que espera un milagro.
El Papa no cree en la ciencia, no cree en el hombre. Tiene fe en lo imposible. El Vaticano es el mundo ajeno al mundo, residencia hipócrita y fariseo.
Benedicto y Berlusconi apelando a un Dios caricatura y exigiendo justicia para la mano asesina.
"Que Dios la perdone", imploraba el Papa. Sin clemencia para Eluana, porque su deber era sufrir, sólo sufrir, adornando la existencia de los que tienen escocido el corazón.
"Eluana no ha muerto, ha sido asesinada", dijo Berlusconi.
La Iglesia y la derecha querían forzar la alimentación de esa mujer muerta hace diecisiete años. Gritaban a favor de la vida, ellos, acostumbrados a crear guerras religiosas, a sillas eléctricas, a inyecciones letales, a bombas de racimo. Les resultaba cruel dejarla morir de hambre. Preferían que muriera de pena, de asco, de abandono, pero con el estómago lleno.
En este mundo, el SIDA acuchilla a millones de seres, a las mujeres las matan los que un día les colgaron un beso en los ojos. Las guerras son un factor de desarrollo. El petróleo corre por la piel de los países consumistas a costa de que a los pobres sólo les chorree sangre. Las venas de los pobres están vacías. De los pechos de las mujeres africanas sólo mana la nada, una nada envenenada que mata la cría de ojos grandes y estómagos planetarios.
Desconectamos a tres cuartas partes de la humanidad del tubo de la alimentación porque si ellos comieran a lo mejor peligraban la riqueza, los monopolios y la avaricia insaciable.
A nadie le importa el pobre sin derecho al pan de la vida. Para algunos, Eluana era sólo un expediente político-religioso que cuestionaba el enfrentamiento del hombre consigo mismo.
Adiós Eluana. Saluda al viento de parte de todos los que queremos morir con la dignidad vertical de los cipreses.
Milagros Vargas Sarriá
"La voz de Avilés" 19/02/2009
ELUANA
Se fue sin más equipaje que se cuerpo vegetativo. Se fue tras diecisiete años de silencio, como se muere el amor original y el beso adolescente.
Gritaba Berlusconi desde su vergonzosa conciencia de silicona, sucia, de mercadillo "todo a cien". Conciencia prostituida de tercera mano, que estrecha manos que firman sentencias de muerte, que declaran guerras preventivas, que hacen de la inmigración una delinuencia.
Berlusconi, obcecado en salvar lo muerto, olvidando complicidades sanguinarias, exiliándose de la propia corrupción, de la cárcel, de la justicia, para ejercer de hombre bueno, inmaculado, junto a Benedicto XVI de blanco y zapatos de lujo. Benedicto XVI dice que espera un milagro.
El Papa no cree en la ciencia, no cree en el hombre. Tiene fe en lo imposible. El Vaticano es el mundo ajeno al mundo, residencia hipócrita y fariseo.
Benedicto y Berlusconi apelando a un Dios caricatura y exigiendo justicia para la mano asesina.
"Que Dios la perdone", imploraba el Papa. Sin clemencia para Eluana, porque su deber era sufrir, sólo sufrir, adornando la existencia de los que tienen escocido el corazón.
"Eluana no ha muerto, ha sido asesinada", dijo Berlusconi.
La Iglesia y la derecha querían forzar la alimentación de esa mujer muerta hace diecisiete años. Gritaban a favor de la vida, ellos, acostumbrados a crear guerras religiosas, a sillas eléctricas, a inyecciones letales, a bombas de racimo. Les resultaba cruel dejarla morir de hambre. Preferían que muriera de pena, de asco, de abandono, pero con el estómago lleno.
En este mundo, el SIDA acuchilla a millones de seres, a las mujeres las matan los que un día les colgaron un beso en los ojos. Las guerras son un factor de desarrollo. El petróleo corre por la piel de los países consumistas a costa de que a los pobres sólo les chorree sangre. Las venas de los pobres están vacías. De los pechos de las mujeres africanas sólo mana la nada, una nada envenenada que mata la cría de ojos grandes y estómagos planetarios.
Desconectamos a tres cuartas partes de la humanidad del tubo de la alimentación porque si ellos comieran a lo mejor peligraban la riqueza, los monopolios y la avaricia insaciable.
A nadie le importa el pobre sin derecho al pan de la vida. Para algunos, Eluana era sólo un expediente político-religioso que cuestionaba el enfrentamiento del hombre consigo mismo.
Adiós Eluana. Saluda al viento de parte de todos los que queremos morir con la dignidad vertical de los cipreses.
Milagros Vargas Sarriá
"La voz de Avilés" 19/02/2009
martes, 3 de marzo de 2009
Protesta pesimista
La vida se bifurca en muchos caminos, a veces tenemos claro cual de ellos escoger, otras veces estamos tan perdidas que ni siquiera podemos identificar lo que anhelamos, o quizás sí lo sabemos pero no encontramos la manera de alcanzarlo. En ocasiones contamos con muchas expectativas y sabemos la manera de llegar a ellas pero por una u otra razón las circunstancias no nos acompañan como quisiéramos… y entonces… ¿qué hacer? Todo esto nos lleva a la sin razón, a la impotencia y en muchos casos a abandonar aquello por lo que hace un tiempo queríamos luchar, ese es justo el momento en el que ya nos da igual seguir un camino u otro, una señal clara o difusa, sólo queremos permanecer en la más absoluta tranquilidad y con eso nos vale. A lo mejor es ésta una postura cómoda, pero si no hay incentivos que generen esa curiosidad por las cosas, esa confianza en que “está vez sí saldrá bien”… entonces, es muy difícil mantener la esperanza de conseguir esos logros que un día nos propusimos. Esta podría ser una buena declaración de principios pesimistas…. aunque al igual que no se puede entender la alegría sin momentos de tristeza, creo que tampoco podríamos en ocasiones ver las cosas de color de rosa sin unas gotas de pesimismo momentáneo. Y este es mi momento, mi momento de “protesta pesimista”, y me baso en una máxima para mi imprescindible: “El pesimista que protesta y se defiende no puede ser pesimista”… bien, pues busquémosle otro nombre…
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